VII EXFILNUCOL´99

VIII CENTENARIO NACIMIENTO DE IBN AL-ABBÂR



Reflejamos íntegramente, el interesante Documento Postal biográfico de IBN AL-ABBÂR, que el Círculo preparó con motivo de la efeméride.


Abû Abd Allâh Muhammad b. Abd Allâd b. Ahmad b. Abî Bakú al Qudâ'î, conocido como Ibn al-Abbâr, nació en Valencia el 1 de marzo de 1199. Al-Abbâr era el laqab o sobrenombre de su antepasado, acaso indicativo de su oficio: "fabricante de agujas".

Los qudâ´íes constituían una familia yemení establecida desde antiguo en Onda. El padre de nuestro autor, Abd-Allah ibn-Abu-Bakr ibn-Abd-Allah ibn-Abdi-r-Rahman ibn-Àhmad ibn-Abi-Bakr Al-Quda´î, era uno de esos poetas alfaquíes que entonces componían la élite de Valencia. Refiere Ibn al-Abbâr que recibió de el la mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las que asistía. De Abû l-Rabi´b. Sâlim y de Abû l-Jattâb b. Wayib al Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno de los más importantes de al-Andalus.

Según parece no tuvo hermanos varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que heredó de él "todos sus libros".

Tuvo una juventud alegre, cultivando la poesía e iniciando pronto la carrera administrativa. Viajó por todo el al-Andalus para ampliar sus conocimientos del hadiz.

Encontrándose en Badajoz en 1222, supo de la muerte de su padre, por lo que volvió a Valencia y, quedó bajo la tutela de su maestro Abû l-Rabi' b. Sâlim. Entonces entró al servicio, del gobernador Abû Zayd como secretario. Por esa época debió unirse en matrimonio a la familia valenciana de Ibn al-Wazir, originaria de Patema. En 1229, Abû Yamil b. Zayyan b. Mardânish, hijo del héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza ahora, el mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su secretario a tierra cristiana y se acoge a la protección de Jaime I de Aragón para que le ayude a recuperar Valencia. Como acabase haciéndose cristiano, Ibn al-Abbâr decidió abandonarle y volver al-Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de nuevo en Valencia en 1231, reconciliado con Ibn Mardânish, que en la época almohade había sido amigo y colaborador suyo y ahora le nombra su visir.

Tras la derrota de Las Navas de Tolosa en 1212 al-Andalus se había dividido en unas nuevas taifas, las terceras de su historia. El caudillo hispano-árabe Ibn Hûd fue aclamado en Murcia y casi toda Andalucía, e Ibn Mahfûz se apoderó de Niebla, pero nadie pudo impedir que Fernando III conquistase Córdoba en 1236. Jaime I derroto a los musulmanes en Pueyo de Cebolla en 1237, un año después inicia el asedio de Valencia. Abû Yamil decidió enviar una embajada marítima a pedir socorro al emir hafsí de Túnez, poniendo al frente de ella a Ibn al-Abbâr. Allí recitó su famosa casida en la que describe las trágicas circunstancias que atravesaba al-Andalus:

"Tabernas donde antes hubo lugares sagrados, iglesias donde antes hubo mezquitas".


Emocionado, el sultán resolvió ayudarles enviando doce naves con armas, pertrechos y dinero, pero al llegar a Valencia se encontraron el puerto bloqueado y tuvieron que desviarse a Denia. Cuando Ibn al-Abbâr llega a Valencia, sus habitantes ya se disponen a rendirse. El emir le elige mediador en las negociaciones y el 29 de septiembre de 1238 firman el acta de entrega.

De Valencia fueron a Denia, desde donde se les volvió a expulsar más tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 1239, el qudâ'í regresó a Murcia con Abû Yamil en 1240, para poco después emigrar con su familia a Túnez, donde permanecería el resto de su vida.

El emir lo acogió excelentemente, haciéndole su panegirista y el escriba de su divisa en los documentos oficiales. Pero el hecho de ser sustituido en esta última función por un escriba oriental parece que fue la causa de que expresara sus protestas y el emir le desterrara a Bugía en 1248. Lo cierto es que Ibn al-Abbâr tenía ya algunos enemigos en la corte, como el envidioso visir Ibn Abi L-Husayn.

Ibn al Abbâr compuso sobre 45 libros de diferentes especialidades. Al género biográfico contribuyó Ibn al-Abbâr con varias obras, entre ellas el Suplemento a las Adiciones biográficas de lbn Baskuwâl, donde retrata a insignes científicos y poetas andalusíes. EI Libro de la túnica recamada, que contiene biografías de personalidades de al-Andalus y el Magrib desde tiempos de la conquista a los suyos. Obras únicas, como por ejemplo: Filón de plata; Estudio sobre las elegías dedicadas a Husayn. De antología poética: Recogido en el parque, Guía provechosa para el inquieto en la armonía y la disensión y el Diccionario de discípulos de Abû ´Alí as-Sadafî, que contiene sobre 350 biografías de sabios de determinada tendencia de al-AndaIus; Regalo del que llega; La sarta de perlas; Noticias sobre la casta del Profeta; Restitución de secretarios.

Las obras de Ibn al-Abbâr que se han perdido son sobre unas 39 y las que han llegado hasta nosotros seis. Tres de los seis libros que se han conservado de él, manifiestan sus facultades en el siguiente terreno: La tradición profética, las buenas letras, la historia y la biografía (La túnica recamada, El suplemento a la Adicciones biográficas y el Diccionario de discípulos de Abû Alî as-Sadafî).

En cuanto a su influencia en el terreno de la poesía está atestiguada; su casida en sîn -la que recitó en presencia de Abû Zakarîyâ al-Hafsî - que gozó de amplio renombre en Túnez y en todo el mundo islámico.

En conjunto, Ibn al-Abbâr es considerado: "El máximo autor de diccionarios biográficos que dió al-Andalus".



Fue perdonado por Abû Zakariyyâ, pero éste murió poco después y le sucedió su hijo Abadía, mas tarde llamado al-Mustansir bi l-Lâh, monarca cruel que durante su vida habría de sofocar constantes revueltas. Ibn al-abbâr pasó a ser su consejero.

Los historiadores posteriores tienden a describir a nuestro autor como orgulloso y antipático, señalando que solía irritar al emir con su erudición y sus elogios a al-Andalus. Es muy probable que su carácter se hubiera degradado desde que se exiliara de al-Andalus, al perder amigos y recuerdos.

Por otra parte la emigración andalusí había ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez, en cuya administración se colocaron muchos de ellos, lo que provocó la hostilidad de los tunecinos.

No se sabe por qué, en 1252 al-Mustansir le destierra a Bugía como hiciera su padre antes, - y allí escribe su "Durar al-simt fi jabar al-sibt"; además escribió una obra análoga en verso hoy perdida.

Al extinguirse definitivamente el califato de Bagdad, en 1258, al-Mustansir se proclamó califa, y las mismas Medina y La Meca le dieron reconocimiento.

En 1259 Ibn al-Abbâr recibió una carta en la que se le comunicaba que había sido perdonado, pero un año más tarde sus enemigos urdieron contra él el peor complot, que desembocó en su condena a muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución, pero se barajan varias: que hizo un horóscopo al príncipe heredero al Wâthiq que desagradó a su padre, que se le acusó de practicar astrología y que ser shi'í (¿acaso por su "Durar al-simt"?), que había hablado o escrito mal de su emir o que estába implicado en una gran conspiración. El resultado es que el califa mandó hacer registro de su casa a sus peores enemigos, que encontraron allí un verso en que insultaba así a al-Mustansir:

"En Túnez reina un tirano
al que neciamente llaman califa".

Ibn al-Abbâr murió alancelado el 6 de enero de 1260, y su cadáver y sus libros fueron quemados. Sin embargo hoy es famoso en todo el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores europeos, sobre todo en su calidad de historiador.

Sabemos que tuvo hijas pues habla de ellas en una casida, y en otra de sus "niños" en general, pero no sabemos si dejó varones. Conocemos siete u ocho de sus discípulos, entre ellos a Ibn Sâlih al-Kinâni, de Játiva (m. 1299), que trasmitió su libro "Durar al-simit" al historiador y místico al-Abdari y a otros, y fue maestro de Abû l-Muhaymân al-Hadrami; Abû Isaac b. Abi l-Qâsim al-Tuyani (m. 1262), funcionario tunecino que le defendió entre sus compatriotas, y a su hijo Abû l-Hasan b. Ali, que recibió de Ibn Sâlih el "Durar al-simt".

LA CITA NOCTURNA
Recatándose medrosa,
de la gente que la espía
con andar tácito y ágil
llegó mi prenda querida.
Su hermosura por adorno,
en vez de joyas, lucía.
Al ofrecerle yo un vaso
y darle la bienvenida,
el vino en su fresca boca
se puso rojo de envidia.
Con el beber y el reír
cayó en mi poder rendida.
Por almohada amorosa
le presenté mi mejilla.
Y ella me dijo: en tus brazos
dormir anhelo tranquila.
Durante su dulce sueño
a robar mis besos iba;
mas, ¿quién sacia el apetito
robando su propia finca?
Mientras esta bella luna
sobre mi seno yacía,
se oscureció la otra luna,
que los cielos ilumina.
Pasmada dijo la noche:
¿quién el resplandor me quita?
¡Ignoraba que en mis brazos
la luna estaba dormida!

En el inicio al sitio de Valencia por el rey Jaime I, Ibn al-Abbâr será enviado al frente de una embajada para pedir ayuda al califa Hafsí.

El sultán de Túnez, Abú Zacariyya, tras la exaltación que le produjo esta composición elocuente y emotiva, recitada por Ibn al-Abbâr el 17 de agosto de 1230, accedió en parte a las súplicas de Ibn al-Abbâr enviando un convoy de 12 galeras y sus alzanares, cargados de armas y dinero. Pero no movilizó su ejército en ayuda de Zayyan.

Comandada por el príncipe Yahya lbn Sacaría, no pudieron arribar a la ciudad de Valencia, por culpa de las tropas cristianas. No consiguiendo tampoco desembarcar en Peñíscola, descargaron en Denia las armas y las provisiones destinadas a Valencia.

Pero, ya era tarde, porque Jaime I había entrado en Valencia.

Esta casida nos es conocida por fuentes del siglo pasado traducida por el Barón de Schachy al alemán y Juan Valera al castellano.

El poema es una casida perfecta que muestra el clasicismo de Ibn al-Abbâr.

Este poema (es un resumen aproximado y discutible científicamente de una copia escrita en árabe y su traducción requeriría la intervención de varios especialista en la materia), presenta al Islam y al Cristianismo en sus signos externos y como antítesis.

CASIDA RIMADA EN LETRA "Sîn"
Abierto está el camino; a tus guerreros guía,
¡Oh de los oprimidos constante valedor!
Auxilio te demanda la bella Andalucía;
la libertad espera de tu heroico valor.
De penas abrumada, herida ya de muerte,
un cáliz de amargura el destino le da;
Se marchitó su gloria, y sin duda la suerte,
a sus hijos por victimas ha designado ya.
Aliento a tus contrarios infunde desde el cielo,
y a ti pesar ¡Oh patria! del alba el arrebol;
Tu gozo cambia en llanto, tu esperanza en recelo
cuando a ocultarse baja en Occidente el sol.
¡Oh vergüenza y oprobio! juraron los cristianos
robarte tu amoroso y más preciado bien,
y repartir por suerte a sus besos profanos
las mujeres veladas, tesoro del harén.
La desdicha de Córdoba los corazones parte;
Valencia aguarda mas negro porvenir;
En mil ciudades flota de Cristo estandarte.
Espantado el creyente no puede resistir.
Los cristianos por mofa, nos cambian las mezquitas
en conventos, llevando doquier la destrucción.
Y doquiera suceden las campanas malditas
a la voz del almuédano que llama a la oración.
¿Cuándo volverá España a su beldad primera?
Aljamas suntuosas donde se leyó el Corán,
huertos en que sus galas vistió la primavera,
y prados y jardines arrasados están.
Las florestas umbrosas, que alegraban la vista,
ya pierden su frescura, su pompa y su verdor;
El suelo se despuebla después de la conquista;
Hasta los extremos le miran con dolor.
Cual nube de langostas, cual hambrientos leones,
destruyen los cristianos nuestro rico vergel;
De Valencia los límites traspasan sus pendones,
y talan nuestros árboles con deleite cruel.
Los frutos deliciosos de nuestro afán cultiva,
el tirano destroza y consume al pasar;
Ni reposa, ni duerme, ni sabe perdonar.
Ya nadie se le opone; ya extiende hacia Valencia
la mano para el robo que ha tiempo meditó;
el error de tres dioses difunde su insolencia;
Por sí en todas partes a sangre y fuego entró.
Mas huirá cuando mire al aire desplegado
el pendón del Dios único ¡Oh príncipe! por ti;
Salva de España, salva, el bajel destrozado;
No permitas que todos perezcamos por allí.
Por ti renazca España de entre tanta ruina,
cual renacer hiciste la verdadera fe;
Ella, como una antorcha, tus noches ilumina,
en pro de Dios tu acero terrible siempre fue.
Eres como la nube que envía la abundancia;
La tiniebla disipas como rayo de sol;
De los almorávides la herética ignorancia
ante tu noble esfuerzo amedentrada huyó.
De ti los angustiados aguardan todavía
que les abras camino de paz y salud;
Valencia por mi medio, estas cartas envía;
Socorro te demanda; espera en tu virtud.
Llegamos a tu puerto en nave bien guiada
y escollos y bajíos pudimos evitar;
Por los furiosos vientos la nave contratada,
temí que nos tragasen los abismos del mar.
Cual por tocar la meta, reconcentra su brío
y hace el último esfuerzo fatigado corcel.
Luchó contra las tormentas y con el mar bravío,
y en puerto tuyo, al cabo, se refugió el bajel.
El trono a besar vengo de santo resplandece
el noble Abú Zacariyya, hijo de Abd al-Wahid;
Mil reinos este príncipe magnánimo merece;
El manto de su gracia los sabe bien cubrir;
Su mano besan todos con respeto profundo;
De él espera cuidado el fin de su dolor;
Sus órdenes alcanzan al límite del mundo,
y a los remotos astros su dardo volador.
Al alba sus mejillas dan color purpurino;
Su frente presta al día despejo y claridad;
Siempre lleva en la mano su estandarte el Destino;
Aterra a los contrarios su inmensa potestad.
Entre lanzas fulgura como luna entre estrellas;
Resplandorea de gloria coronan su dosel,
y es el rey de todo el mundo, y por besar sus huellas,
se humillan las montañas y postran ante él.
¡Oh rey; más que las pléyades benéfico y sublime!
De España en el Oriente, con brillo y majestad,
álzate como un astro, y castiga y reprime,
del infiel la pujanza y bárbara maldad.
Lava con sangre el rostro de su invasión profana;
Harta con sangre ¡Oh príncipe! de los campos de la sed,
riégalos y fecúndalos con la sangre cristiana;
Venga a España tu ejército esta sangre a verte.
Las huestes enemigas intrépido destruye;
Caiga mordiendo el polvo cristiano en la lid;
A tus siervos la paz y la dicha restituye;
Impacientes te aguardan como noble adalid.
Fuerza será que al punto a defendemos vueles;
España con tu auxilio valor recobrará.
Y con lucientes armas y rápidos corceles,
al combate a sus hijos mandará.
Dinos cuando tu ejército libertador envías,
esto, señor, tan solo anhelamos saber,
del cristiano enemigo para contar días,
y su total derrota y pérdida prever.


RELACIÓN DE EXPOSITORES
VII EXFILNUCOL´99


Clase de Honor
I Concurso Nacional de Cartas Certificadas
Ibn al-Abbâr


Primer Premio
D. JOSÉ FREIJANES DOMINGUEZ
. A Coruña.
Tasmania (Australia)

Segundo Premio
D. RICARDO BLANCO I POCH
.Tarragona.
Ushuaia -Cabo San Diego- (Argentina)

Tercer Premio
D. EDUARDO PERALES MORILLAS
. Sant Llorens des Cardassar
Bechardé (Líbano)

Reconocimiento del jurado
D. FRANCISCO JAVIER DE SEBASTIAN. Baracaldo: Vaxjo (Suecia); D. RICARDO BLANCO I POCH. Tarragona: Dunedin (Nova Zelanda) ; D. TONI BLANCO I CASAÑAS. Tarragona:Túnez y Nome (U.S.A.); D. JOSE ANTONIO FERNANDEZ HERNANDEZ. Zamora: Salzburg (Austria) y Frankfurt (Alemania); D. JOSE FREIJANES DOMINGUEZ. A Coruña: Ushuaia (Argentina); D. MIGUEL HERNANDEZ GOMEZ. Sta. Cruz Tenerife: Bruxelles (Bélgica) y Witten (Alemania); D. MIGUEL A. JUANES. Baracaldo: Yokohama (Japón); D. EDUARDO PERALES MORILLAS. Sant Llorens des Cardassar: Kamata (Japón); D. RAFAEL RAMIREZ BACHOT. Onda: Lisboa (Portugal) y Rabat (Marruecos); D. JAVIER DE SEBASTIAN. Baracaldo: Deyvillers (Francia); D.CARLOS TORAN PASTOR. Onda: Città del Vaticano (Italia); D. EDUARDO TORNES LACASTA. Málaga: Las Palomas- Pro. Santiago- (Rep. Dominicana).

FILATELIA
D. ANDRES MUÑOZ FUENTES
. Córdoba: Milenario de la muerte de al-Hakam II; D. SERAFIN LINARES ROLDAN. Córdoba: Historia de los árabes en España; D. MANUEL PERIZ NAVARRO. Onda: Sobres árabes.

NUMISMÁTICA ÁRABE
D. RAFAEL RAMIREZ BACHOT
. Onda; D. JOAQUIN ALFONSO ORTELLS. Onda; D. SABAS OLIVARES MARTÍNEZ. Onda; D. MIGUEL ANGEL PALACIOS ARGÜELLO. Onda; D. FRANCISCO PRADELLS ALOS. Onda y D. FEDERICO ALBERT MARTI. Lucena del Cid.

COLECCIONISMO
D. JOSE GOMEZ BARDERA
. Onda: Vitolas tema árabe (Vitolfilia) y D. VICENTE FELIU BONIFASI. Onda: Tarjetas Q.S.L. países árabes.

ORGANIZA
CIRCULO FILATÉLICO, N.C. IBN AL-ABBÂR de ONDA (Castellón)
PATROCINA
MAGNIFICO AYUNTAMIENTO DE ONDA
EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE CASTELLÓN
COLABORAN
HIJOS DE CIPRIANO CASTELLÓ ALFONSO (Fábrica de azulejos "El Molino" de ONDA;DELEGACIÓN PROVINCIAL TABACALERA, S.A; COLEGIO VIRGEN DEL CARMEN DE ONDA y OFICINA TÉCNICA DE CORREOS Y TELÉGRAFOS DE ONDA

Tirada Oficial de este Documento Postal biográfico: 200 ejemplares numerados.
Depósito Legal: CS-429-1999

FUENTES: Documento Postal nº 0000 de la VII EXFILNUCOL´99
1999, VIII CENTENARIO NACIMIENTO IBN AL-ABBÂR, ONDA, 27-28 noviembre de 1999
ARCHIVO y PROPIEDAD: Círculo Filatélico, N.C. IBN AL-ABBÂR. ONDA (Castellón)
Colaboración: Rafael Ramírez Bachot, presidente de la Asociación.