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En los últimos años nuevos elementos postales han irrumpido con fuerza compitiendo con el tradicional sello de correos: las etiquetas.
Y es que, como decía el castizo, las ciencias adelantan que es una barbaridad. La comodidad y rapidez del nuevo sistema han determinado que esta modalidad de franqueo vaya alcanzando cada día que pasa mayores cotas de protagonismo. No podía ser menos sino que España recogiese el testigo dejado por otros países más precoces en tal sentido (EE.UU., Francia, Alemania...).
Siguiendo la clasificación establecida por el Catálogo Oficial de Sellos de España ANFIL, podemos distinguir entre:
I.-ATMs.
II.-ATMs térmicos.
III.-Etiquetas postales.
IV.-Etiquetas postales conmemorativas.
I.-ATMs. o sellos automáticos de valor variable.
Son distribuidos por máquinas de etiquetas de dos tipos:
a) de uso público, y que funcionan por medio de monedas;
b) de ventanilla, manejadas exclusivamente por empleados de correos.
El valor deseado se imprime sobre el sello en el momento de su adquisición y la validez de franqueo es indefinida hasta el obliterado del mismo.
Su debú en nuestro país data del 15 de septiembre de 1989 utilizándose maquinas FRAMA SR 660, de fabricación suiza. Se empleó papel fosforescente fabricado por la F.N.M.T., con dibujo de fondo rojo y amarillo; en él figura la cornamusa, símbolo universal del correo, como único elemento destacable de diseño.
Habrá que esperar al año 1992 para contemplar la puesta de largo de los ATMs en España, y es que los acontecimientos que se celebraron durante el mismo justificaban tal despliegue.
Se emitieron nada menos que cuatro series:
- Exposición Universal Sevilla'92 (20 de abril).
- Exposición Mundial de Filatelia GRANADA '92 (24 de abril).
- Juegos de la XXV Olimpíada Barcelona'92 (28 de julio).
- Madrid, Capital Europea de la Cultura (25 de noviembre).
Estas cuatro series poseen muchos elementos en común pues las máquinas empleadas fueron las KLÜSSENDORF, de fabricación alemana. Se usaron dos modelos: el Stamp Center 631, que se podía utilizar libremente por particulares mediante monedas, y el Stamp Center 847 que funcionaba con impresora de mesa manejada por un funcionario de correos. El papel empleado era fosforescente con dibujo multicolor -lo que le daba mayor realce-. Había sido confeccionado por la firma holandesa Joh. Enschedé en Zonen. Como todas las etiquetas KLÜSSENDORF, poseen las mismas características definitorias: presentación en bobinas con numeración al dorso una de cada cinco y forma rectangular con dos muescas semicirculares en cada uno de los lados superior e inferior.
En todo caso, su interés temático es muy destacable pues son conmemorativas de distintas celebraciones y así se puede comprobar en su diseño: logotipos de la EXPO'92, de la Exposición Mundial de Filatelia GRANADA'92, de la Olimpíada de Barcelona y la "M" que simboliza la capitalidad cultural europea en Madrid.
El 16 de julio de 1993 se celebrará el Año Santo Jacobeo con la imagen del "Pelegrín" la mascota de este importantísimo acontecimiento que simboliza a uno de los millares de peregrinos que año tras año acuden a Santiago de Compostela. La última emisión conmemorativa, igualmente mediante KLÜSSENDORF, es la del 4 de mayo de 1996 referida a las exposiciones filatélicas ESPAMER'96 Y AVIACIÓN y ESPACIO, celebradas en Sevilla.
Hay que destacar como novedad la aparición de un nuevo modelo de etiqueta KLÜSSENDORF, que no es conmemorativa como las anteriormente reseñadas sino que está destinada a emplearse como serie básica. Se trata del tipo "La Tierra y el Espacio" en la que figura nuestro Planeta inmerso en el Universo y la cornamusa, símbolo del correo, en perspectiva. Curiosamente, se trata del mismo diseño de la primera versión de la sexta serie de etiquetas EPELSA de impresión térmica, que tuvo un fugaz empleo, ya que a causa de su color azul oscuro era muy difícil distinguir los dígitos de la máquina utilizada y la cancelación de las mismas. El problema se solucionó eligiendo un tono más claro de color.
II.- ATMs térmicos.
Se les llama así por su impresión térmica, lo que plantea muy serios problemas de manipulación y conservación ya que el papel se deteriora rápidamente y los caracteres se van borrando con el paso del tiempo. Como curiosidad señalamos que el citado catálogo ANFIL los clasifica separadamente y sin cotización alguna.
El 16 de junio de 1992 aparece la primera serie básica de este tipo procedente de máquinas EPELSA con el logotipo de correos como motivo central de su diseño, en el que también figura casi siempre -y ello es extensible para todas las emisiones de este tipo de etiquetas- el número de la máquina que las expende.
El 8 de julio de 1993 una segunda serie básica sustituye a la anterior. Su dibujo es distinto pues aparece la silueta de un grupo de personas enmarcando la cornamusa postal. Una tercera emisión representa un sobre en perspectiva, mientras que la cuarta (mano escribiendo una carta) va a ser la pionera en incorporar determinados sistemas de seguridad: elipse precortada en los laterales de las etiquetas y trepado central en forma de semicircunferencia.
A finales año 1996 apareció la séptima serie básica, dedicada a la "literatura", que nos muestra la imagen de Miguel de Cervantes junto a un libro que bien podría ser el inmortal Don Quijote de la Mancha. En todo caso, parece ser una buena noticia para los temáticos en particular. Se intenta realzar la belleza de estas etiquetas y acentuar el interés temático de las mismas con lo que muchos coleccionistas se acercarían sin tanto recelo a estos nuevos signos de franqueo.



III.- Etiquetas postales.
Las etiquetas postales no necesitan de matasellado y su validez de franqueo se limita a la fecha de expedición que llevan impresa. Las primeras datan de 1979 y provenían de máquinas franqueadoras FRAMA SG 115, usándose de modo experimental en Madrid hasta 1980 y exclusivamente para el correo certificado.
En 1981 aparecen otros dos modelos FRAMA con distintos clichés de impresión pudiéndose utilizar para el franqueo de todo tipo de envíos postales.
A partir de ese mismo año se emplearán, además, etiquetas de balanzas franqueadoras EPELSA.
IV.- Etiquetas postales conmemorativas.
Son etiquetas de balanza franqueadora EPELSA con leyendas alusivas a exposiciones filatélicas y a otros acontecimientos por lo que su importancia temática es, desde luego, grande. Se diferencian de las de uso general en que sólo se autorizan determinados valores de franqueo en ellas.
La primera se emitió en 1985 durante los días 10 a 13 de enero para conmemorar el certamen EXPOFIL IV celebrado en el Puerto de la Cruz (Tenerife).
En esa ocasión se empleó la máquina 277 y la tirada total fue de 5.375 ejemplares.
La mayoría de las que se han utilizado hasta la fecha se refieren a exposiciones filatélicas (EXFILNA, EXPOFIL, GRANADA '92, CAPITULACIONES DE SANTA FE....); pero también podemos destacar otros temas como las dedicadas a la Aerofilatelia y Astrofilatelia (AVIACIÓN y ESPACIO en Cádiz), al Carnaval de Tenerife, al baloncesto (MUNDOBASQUET'86, El Ferrol), al V Centenario de la Fundación de Santa Fe (Granada), etc. Incluso podemos constatar curiosidades y errores como el que se produjo en 1990 cuando se emitieron dos etiquetas de 15 y 25 pesetas para celebrar el XV aniversario del observatorio astronómico de Calar Alto (Gérgal) en la provincia de Almería y se imprimió equivocadamente "Calor Alto".
La casuística es interminable, como ocurre en el coleccionismo de sellos: diferentes tipos de papel, errores de plancha, fallos de impresión y corte, etc.
En fin, no puede obviarse el hecho de que, hoy día, las etiquetas de franqueo constituyen una realidad y que por ello debemos tenerlas en cuenta a la hora de estudiar y coleccionar otros elementos postales distintos al sello de correos, a los franqueos mecánicos, a los matasellos. Quizá tengan más interés del que posiblemente se les haya dado hasta la fecha y ya son muchos los temáticos que encuentran en ellas un magnífico apoyo para sus colecciones.

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